Sheltered from the storm

“Desde el extremo de la tierra clamaré a ti; cuando mi corazón desmayare. Lévame a la roca que es más alta que yo, porque tú has sido mi refugio y torre fuerte delante del enemigo." — Salmo 61:2-3

Sitio oficial de M. Y. Valencia Parroquín


2023 (3/3)

Lo que nadie nota es que sí llega un punto en el que aún si pasa así, si tu verdadero deseo era estar con Él, eso mismo puede pasar pero ya no importa. Uno está en paz con Él, y en Amor. No en contienda, no fuera de Su voluntad. No decides seguir a tu corazón y dejarlo, solamente porque no está dando la talla de lo que necesitas… nunca la va a dar, Él es mucho más alto.

A mí me detuvo así en mayo de este año y a mi abuelita en su mes del coma para mostrarnos lo mismo, y que yo pudiera seguir luchando, y ella volver a Casa.

¿Cómo realmente se le sigue, cómo nos humillamos entonces? ¿Cómo lo encontramos?

Bien se lo dijo al joven rico; ve, vende todo lo que tienes (o sea, déjalo todo atrás) y sígueme.

Entonces si te dice que borres algo, lo borras. No tienes mejores motivos o ideas, no, solamente le haces caso aún si eso significa tu fin. No es fácil, pero qué Vida hay del otro lado.

Si te dice que dejes ir a ciertas personas, las dejas ir.

Si te manda a dejar la música de Taylor Swift que tanto te gustaba, aceptas el silencio aun si todo adentro grita que te va a convertir en una viejita aburrida.

Si te regala nueva música, la escuchas agradecida… y atestiguas qué tanto más disfrutas esta ahora que la anterior.

Si no quiere que comas algo hasta nuevo aviso, no lo comes.

Si no te permite comprar o vender, no compras ni vendes.

Si no te da la economía, dejas los autos, las casas y los viajes y lo amas aún ahí. ¿Cómo? Pues aún ahí haces justicia, y no por tu no tener, despiertas manos injustas. Porque Él pide justicia y eso habla, por ejemplo, y cualquier cosa fuera de Su justicia, la nuestra, por ejemplo, es contienda en contra Suya. Para algo de esto, pueden darle un vistazo al Salmo 82.

Si te dice que ya no pienses en eso, ya no mires allá, mírame a mí… haces justamente eso aun si ello significa dejarlo todo atrás.

Si te mueve, te mueves… si se detiene, te detienes.

Si habla, escuchas entonces y sigues Su consejo y no tu sabiduría. Se empieza por preguntarle, entonces, acerca de todo donde estamos… si le agrada, si es lo que quiere, si es Su voluntad… “Amaron más las tinieblas que la Luz,” o, “No traen sus obras a la Luz para que sean reprendidas…” así empieza a hablar en el relato de uno de los cuatro evangelios, entonces así empieza todo, mirándolo a Él y viendo qué nos es menester para seguirlo… no simplemente pensando que nada lo es porque todo es por gracia y ya creemos en Él.

Sometiendo nuestras existencias a Su luz a ver qué tiene que decir, así lo honramos y así nos humillamos delante de Él. Dejando de pelear, y siguiéndolo solamente, aun si sientes que todo te falta.

No, no tienes que ir a la iglesia… lo siento por los que todavía intentan armar muchas de esas, porque el congregarse de la iglesia del primer siglo no era esto que intentan ahora y esto de ahora no significa que si lo haces, lo sigues a Él; en el primer tiempo se juntaban el primer día de la semana para partir pan juntos, y los sábados continuaban observándolos en pos de su Dios, en pos de Cristo. Y no, no tienes que hacerte discípulo de otro ser humano y dejarlo imprimirte su visión de Dios, tampoco, porque el asunto era hacer discípulos de Cristo, no tu grupo para ti, muchos abajo de ti para llamarte líder ungido o cosas peores, como ganar dinero… sino hermanos. En medio del desorden y ruido, necesitas encontrar Tú a Cristo, como resultado; encontrar lo que Él habla para empezar a recibir su Luz, Amor, Reprensión, Corrección, Sanidad, Vida, todo. ¿Cómo? Leyendo Su palabra con ayuda Suya, deteniéndote cuando no entiendes algo y dejándolo enseñarte, tenemos lo que antes del nuevo pacto nadie tenía: a Su Espíritu Santo. Él lo hace todo, si deseamos más la Luz que al mundo, ¿sabes? Porque verlo de visiones ajenas y oírlo de oídas ya probó su inefectividad… no cambiamos, y por lo tanto no vivimos. No hay paso de tinieblas a Luz, eso yo lo sabría… y entonces no hay nada realmente. Como no tenemos idea de lo que sale de Su boca, no podemos establecernos en Sus caminos realmente; no sabemos cuáles son ni cómo se ven.

Es una carretera solitaria, pero a la verdad hay muchas delicias a Su diestra cuando vamos aprendiendo. También es cierto que aquel que le busca tiene que creer que le hay. Sin fe es imposible agradarlo. ¿Y qué tal? De repente puede prometerte que cambiará tus soledades en huerto Suyo.

Tip práctico:

No leas los versículos del día ni los bellísimos devocionales inventados por otros tampoco, ni abras una página en desorden para ver qué te dice Dios ese día creyendo que con eso ya lo conoces y entiendes, no, lee como que respetas al Autor de la obra. Como que es Santo y quieres santificarlo… como que le temes, y entonces he ahí el inicio de la sabiduría, delante de ti. Puedes hacer todo eso después, si después de conocer su carácter todavía lo ves necesario, pero que esa no sea tu vía de creer que lo sigues… el ver a otras personas y dejarte guiar por ellas.

Una de las humillaciones que más me dolieron este año fue el haber visto mi obra ser leída en desorden. El lector no entendió nada y no continuó. Nada como tener todo el universo que contar y que seas tenido por tan poco que no te quieran escuchar… no realmente. Su uso tuvo, el evento, de cualquier manera y fue este mismo, entender esto.

Nosotros le hacemos eso a Dios. Tomamos un trabajo documental que le ha tomado siglos y ministros y ministros, hijos, generaciones, Su mano trazando todo para que lo tengamos como expediente, ordenado y adecuado, alto como Él, y lo abrimos donde y como se nos pega la gana… como que lo que queremos es no entenderlo, para no leerlo. Total, el domingo escuchamos la prédica y cantamos un rato. Y si levanto mis manos en la alabanza, ya la hice. Buen cristiano por una semana más.

Ya sé que ese no es el corazón de todos… pero el acto al final es el mismo, y dice lo mismo, dime, ¿realmente te es suficiente solamente saber de Él en la superficie? ¿Te es suficiente solamente eso poco que alcanzas a oír (si es que se te queda algo)?

Porque cuando algo nos interesa realmente… cuando a mí me han gustado libros, investigo antes, leo y leo, me preparo, me emociono… hago todo por adquirirlos y me aseguro de estarlos leyendo en orden… porque quiero entender lo que el autor cuenta, lo que quería decir. Quiero ir más adentro en conocer lo que estaba siendo escrito y a quien lo hizo… Cualquier cosa fuera de eso indica desinterés. Es hacer lo prudente por decir que lo estamos haciendo sin realmente querer ir más adentro.

La Biblia no es solamente la palabra de Dios. Sorpresa, lo verás cuando la leas como si esto fueran esas películas del universo de Marvel que todos vimos en orden antes de Endgame. No, es también la humanidad del hombre, el dolor de pueblos y pueblos, y el carácter del maligno. Todo donde milenariamente ha sabido hacer a la humanidad caer. Es todo un instructivo de lo que sí y lo que no hacer, por dónde caminar… nos descubre a nosotros en nuestra humanidad caída, al diablo en sus tinieblas y a Cristo en su Victoria, a Jehová de los ejércitos triunfal por encima de todo. Su carácter, Sus caminos más altos, Sus pensamientos. La historia de cómo todo es como es, por qué todo pasó como pasó, la esperanza futura que vino como el Verbo hecho carne que lavó nuestros pecados y está vivo hoy.

Hay una sola que está recopilada en orden cronológico, lo más acertado posible, y te la voy a adjuntar aquí:

La Biblia en orden cronológico.

Es la que he leído en los últimos casi cuatro años y el Señor cambió mi vida, ahora lo veo tras la segunda vuelta completa que estoy a unos meses de terminar. Y sí, nada como saber la historia real de todo para conocerlo. Para el diablo está bien que de prédicas nos hartemos y de devocionales no salgamos y de visiones de otros que pueden estar rotas o incompletas no nos libremos, todo eso es bueno mientras no nos acerquemos al Verdadero. Y créanme que Él nos está esperando con la Verdad en la mano y la completa transformación de nuestras vidas. No olvides que la relación, la salvación, es vertical… y personal. No es grupal.

Así se le busca, conociéndolo como que queremos tenerlo cerca, y lo vamos a empezar a ver. Conociéndolo como luego queremos conocer a la gente que nos interesa. ¿No es lo mismo? ¿No sería Él, de todos, es más importante?

Dios sabe que si Lucas le hubiera dejado cartas a Hanna mientras estaban separados, ella las habría devorado todas y no habría dejado que nadie más las leyera por ella para explicárselas después. Ese, es el verdadero amor. Una parte al menos. Ardes de amor y de necesidad por tu Amado y si no puedes tenerlo cerca, te aferras a lo que te haya dejado, porqué cómo lo amas. Y lo único que el Señor quería era hijos que lo amaran. Desde el principio. No pueblos que quisieran milagros de Su mano, pródigos listos para dejarlo, abusados que solamente quieren todos sus bienes sin considerarlo… sino hijos que lo amaran y que quisieran conocerlo; así no perecerían.

Hanna leería todas las cartas de Lucas, aun si tardaba en algunas intentando entender… y Nina ha leído todas las de su primer Amor y tiene toda una vida para volverlas a leer una y otra vez, porque lo ama. Y sí, ciertamente a Uno necesita, y no a Lucas, sino a su Dios. A su Abba, justo como Hanna.

Por eso Nina es fuerte ahora, porque encontró la prueba de todo en la segunda parte de Isaías 53, esa donde el Siervo de Jehová encuentra el fruto de la aflicción de Su alma; que tras poner Su vida en expiación por el pecado, ve linaje, vive y ve la voluntad de Jehová prosperar en Su mano. En donde queda satisfecho porque por Su conocimiento justifica a muchos y lleva sus iniquidades y después Jehová le da parte con los grandes y le permite repartir despojos.

Pero Nina no sabría, ni entendería nada de esto, si no hubiera aceptado leer todos los domingos con su familia, y después los sábados, en su sala donde nadie más hablaba salvo quien estaba leyendo de corrido y a buen paso, entendible, suspendiendo cuando se hacía demasiada información para tan corto instante… habiendo necesidad a veces de días para terminar de entender. Y encontrándolo a Él, al Siervo de Jehová, encendiéndole el switch de un instante a otro, hasta hacerla ver Su Luz. Así es como sé que he tenido Padre, entonces, y nada de lo que he vivido es efímero, un día moría y al otro viví, un día no entendía nada y al otro Su voz lo desenredaba todo. Un día todo dolía, pero al otro nada. Y todo por Su palabra, que me ha hecho libre en verdad. Juan lo dijo porque lo sabía, en 1 de Juan 2:26-27, con la unción que el Hijo nos ha dado tenemos para ser enseñados por Él. Y eso no viene a través de nadie, sino solamente de Él… de Su Espíritu Santo. Si queremos ser verdaderamente transportados de tinieblas a Luz, claro.

Así, es como nos le dejamos de resistir realmente, conociéndolo y soltando lo que nos manda a soltar, dejando lo que le desagrada, amándolo y dejándolo mostrarnos Su amor, y así, automáticamente nos le empezamos a resistir al diablo. Conociendo lo que el Señor habla y alineándonos a ello, y no a las tinieblas.

Todo esto he visto desde que me llevó con Él, su Presencia y Su amor, y me ha sido inevitable amarlo más, aún si cosas duelen todavía porque no las entiendo. Por eso tenemos cada día para conocerlo más.

Septiembre, Octubre y Noviembre.

Empecé este blog en septiembre con todo y que tenía años con él, olvidado. Qué meses tan angustiosos, pero mucho de ello lo he puesto ya aquí en algunos poemas y anécdotas. Costó llegar a septiembre, y costó sobrevivirlo, una vez más. Nos enfermamos todos en casa… de eso que nadie sana si no está vacunado. Bueno, a nosotros Papá no nos dejó vacunarnos… pero sí nos dejó vivir. “Tú eres el Creador de todo, Tú puedes darnos anticuerpos Papito,” lo llamé uno de esos días llena de miedo. Clamamos a Él y nos salvó en verdad.

Hay cosas que ya no he querido ni preguntar. Sospecho que mis libros no se vendieron en aquella librería, como en ningún otra. No sé cuál es el plan de Papá a ciencia cierta, y ha dolido tanto todo esto… a un año de haberlos publicado, pero aquí más resistencia:

El Señor me ha dicho varias veces que puso Sus palabras en mi boca, todas las cuales antes estaba por decidir no volver a escribir. En esas ocasiones, antes de oírlo hacerme entrar en razón, siempre concluyo que nada importa… porque nada sirve, de cualquier manera. Nada me sirve a mí, pues. Siendo honesta. Hablan las tinieblas, habla la Luz, y uno decide a cuál callar en el Nombre de Jesús y a cuál prestar oído y seguir. Esas dicen: no hay tal éxito, tal gloria por haber escrito mis novelas, no hay más dinero ni más honra. Y el otro lado: no es porque Dios así lo quiera porque cada vez me responde lo mismo… como si Él, al menos, no deseara que dejara de escribir. Si defino bien el Él real y no el dios de mis visiones rotas que no atañen a Su carácter ni Santidad como lo he conocido, si me remito a Su evidencia y no mi experiencia, así parece ser. Sacada de allá de donde me mandaron a desaparecer, vuelta a la vida después de aquél día en primavera, no ha habido nada salvo dejar o no aquello en lo que estoy… esto poco que sí tengo. Y cada vez Él me insta a no dejarlo. Con todo y que no me sirva a mí como yo pienso, pues es que ya tenía que ser Best-Seller para ahora… tal vez nunca lo sea, pero como ese 22 de mayo de este año, ya no importa. Lo tengo a Él. Y Él me permite que el don que me dio, le sirva. A Él. Da igual si me sirve a mí, entonces, no lo voy a poner como incienso para hacerme el ídolo yo misma. Que si le sirve a Él entonces estoy segura… y Él me sostiene, como hasta ahora lo ha hecho.

Entonces vemos quien se tiene que callar; las tinieblas.

Y yo aquí sigo… escribiendo.

Escribiendo y orando por misericordia… y con fe, porque el obrero es digno de su salario.

Diciembre.

El año en el que el Señor me dejó vivir casi termina. Y pienso una sola cosa:

Pues si me dejó vivir, tengo toda una vida para verlo.

Pertenencia, Reparación de Portillos, Presencia, Vida, Fe, Salvación, Dádivas de lo Alto…y su Amor.

Y la continuación de lo que vi el 22 de mayo que estoy deseosa de ver como mi nuevo cumpleaños, ¡ja!

No lo vi en este diciembre, sino en el verano, pero es lo más importante que tengo de Él hasta ahora, entonces lo guardé para esta parte, así se acomodó bien:

Una noche a finales del verano, pienso que fue una memoria y ese día del hospital vi más de lo que regresé recordando, porque vi otra vez ese lugar que había visto allá, pero en esta ocasión mi lo que fuera porque no tenía cuerpo, se acercó a lo que a la verdad había sido un trono y hasta el pecho de Aquél de blanco que había visto en enero. Pero no me detuve en Su pecho, sino que se abrió una puerta roja ahí, que obviamente tiene que haber sido su corazón, y cuando entré, continué avanzando hasta que llegué al fondo. Todo era resplandeciente otra vez, pero ahí delante, una cruz con brillo alrededor y un manto dorado colgado. Mi corazón latió como nunca cuando vi eso. Luego soy absorbida al exterior de regreso. Y saliendo, me veo llegar a pies del Hombre de blanco. Él me levanta y me acomoda en sus piernas,

“Te amo, te amo, te amo.”

Me lo dijo tres veces y mi corazón volvió a latir fuerte y extraño.

Sí, Él lo ha hecho todo y me sigue salvando… y como con mis libros me tiene aquí escribiéndolo todo para que quien lo lea, quien llegue hasta aquí, lo sepa también. Que a él también lo ama, o a ella.

Él es la esperanza de quien siempre hablo. El Único Santo y el Único a quien le temo. El Único que salva y que llena y sana. El Único de quien me interesa saber lo que habla, para poder vivir. Vivir.

“He aquí estoy a la puerta y llamo, si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, he aquí yo entraré a él y cenaré con él y él conmigo.” Ap.3:20

“Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.” Salmo 23:5

Así peleo ahora, creyendo todo lo hablado aún si no puedo explicarlo; hasta que mi cerebro haga nuevos caminos más llenos de esperanza y… voy a ser sana completamente.

Amén.

-SFTS

PD:

Aquí les dejo un salmo,

A ti, oh Jehová, levantaré mi alma.
Dios mío, en ti confío;
No sea yo avergonzado,
No se alegren de mí mis enemigos.
Ciertamente ninguno de cuantos esperan en ti será confundido;
Serán avergonzados los que se rebelan sin causa.
Muéstrame, oh Jehová, tus caminos;
Enséñame tus sendas.
Encamíname en tu verdad, y enséñame,
Porque tú eres el Dios de mi salvación;
En ti he esperado todo el día.
Acuérdate, oh Jehová, de tus piedades y de tus misericordias,
Que son perpetuas.
De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te acuerdes;
Conforme a tu misericordia acuérdate de mí,
Por tu bondad, oh Jehová.
Bueno y recto es Jehová;
Por tanto, él enseñará a los pecadores el camino.
Encaminará a los humildes por el juicio,
Y enseñará a los mansos su carrera.
10 Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad,
Para los que guardan su pacto y sus testimonios.
11 Por amor de tu nombre, oh Jehová,
Perdonarás también mi pecado, que es grande.
12 ¿Quién es el hombre que teme a Jehová?
Él le enseñará el camino que ha de escoger.
13 Gozará él de bienestar,
Y su descendencia heredará la tierra.
14 La comunión íntima de Jehová es con los que le temen,
Y a ellos hará conocer su pacto.
15 Mis ojos están siempre hacia Jehová,
Porque él sacará mis pies de la red.
16 Mírame, y ten misericordia de mí,
Porque estoy solo y afligido.
17 Las angustias de mi corazón se han aumentado;
Sácame de mis congojas.
18 Mira mi aflicción y mi trabajo,
Y perdona todos mis pecados.
19 Mira mis enemigos, cómo se han multiplicado,
Y con odio violento me aborrecen.
20 Guarda mi alma, y líbrame;
No sea yo avergonzado, porque en ti confié.
21 Integridad y rectitud me guarden,
Porque en ti he esperado.
22 Redime, oh Dios, a Israel
De todas sus angustias.

Salmo 25

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2 responses to “2023 (3/3)”

  1. Mayra Parroquin Avatar
    Mayra Parroquin

    Que relato, es hermoso leer tu visión de todo y ver la sanidad que el Señor Jesucristo ha traído a tu vida.
    Acuérdate de que el Señor me había dicho en diciembre que tu ibas a morir y no lo entendí.
    Ahora veo sus maravillas y estoy muy agradecida con El.

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