Sheltered from the storm

“Desde el extremo de la tierra clamaré a ti; cuando mi corazón desmayare. Lévame a la roca que es más alta que yo, porque tú has sido mi refugio y torre fuerte delante del enemigo." — Salmo 61:2-3

Sitio oficial de M. Y. Valencia Parroquín


Color después del Polo Norte

¿Quién lo hubiera pensado? Algunas veces lloré en mi regadera, totalmente vestida, con el agua apagada, llamándole a ese lugar el Polo Norte. Escondido, lejano, frío… olvidado.

¿Recuerdas cuando te conté que llevo toda mi vida de luto? Si era por todo lo que sabía que acabaría, o porque lo vi acabar, antes y después y años más tarde, si porque pasó lo mismo con lo que no imaginaba pero ello tampoco me tomó por sorpresa… luto donde fuera.

“¡Estoy emocionada!” Desperté hace tres días. Y me levanté de la cama, la tendí, recogí, lavé, limpié, cociné, me arreglé… y aquellos a los que en esta ocasión esperaba sí llegaron. Pude reír, lloré por su lado de la historia y el tiempo perdido, y he dado gracias porque llegaron aquí, noche y día.

¿Es esto lo que significa ser feliz? Me pregunto, porque llevaba años sintiéndome dormida. Conectando, reconectando con el Autor de la Vida…

Los últimos dos días han sido felices. En marzo lo pensé, y después lo temí, toda la primavera:

Jamás voy a poder emocionarme, nunca más…

¿Cómo puedo hablar de un futuro que yo misma jamás entendería?

Porque así como así, algo se apagó en mí; no sé bien qué ni cómo, pero es como si después de toda una vida… otra vez pudiera vivir. Ni siquiera temo que se acabe, o a las circunstancias porque no cambiaron… pero viendo al Señor, yo sí cambié.

¿Será este el color después del Polo Norte?

-SFTS


Discover more from Sheltered from the storm

Subscribe to get the latest posts sent to your email.



Leave a comment