“El Señor es mi pastor, y nada me faltará…”
Salmo 23
Reparación
Definición
Del lat. tardío reparatio, -ōnis ‘restablecimiento, renovación’.
- f. Acción y efecto de reparar algo roto o estropeado.Sin.:
- arreglo, recomposición, reconstrucción, restauración, apaño, remiendo, reforma.
Hace unos años un profesor que respeto, pero que no querría volver a ver, me contó que gracias a su amor por el aprendizaje, había entrado a dar clases. Había terminado una maestría en el extranjero, y amaba el conocimiento. ¿Cuál era la manera más efectiva de seguir aprendiendo? Había sido su pregunta. Enseñando, había sido su respuesta.
Yo llevo años considerando su análisis. No veo el aprendizaje como una meta que siempre hay que alcanzar, sino como algo inherente a la vida misma que llevamos aquí en la tierra; si no aprendes, algo siempre saldrá mal. No persigo el aprendizaje como meta, porque en la tierra hay mucho conocimiento, y no todo es alto… aprender podemos, muchísimas cosas. Y enseñarlas también. Cualquier cosa que nos inventemos, en realidad, es aprendible y enseñable.
Construir. Yo pienso que construyendo también se aprende. Tal vez hasta más, en los años que llevo de vida he conocido muy poca gente que realmente construya. Gente que busca lo fácil, y que le teme a lo que no es rápido… conozco muchísima. Que so pretexto de una comodidad que no lo es realmente prefiere nunca tomar una sola herramienta en su mano. Muchas veces he hablado aquí de individuos que no solo no construyen, sino que destruyen, pero hoy no quiero hablar de eso. Ellos verán su porción por cada piedra removida, todos los que destruyen, y esa porción, no está en mis manos ni me compete. Prefiero la ternura del otro lado, y por eso,
quiero hablar del Reparador de Portillos y su obra.
Si bien los problemas no están como tal ‘arreglados’ las cosas han cambiado radicalmente en el último mes. No quería mencionarlo, pero creo que ya puedo hacerlo… la aventura del posgrado terminó casi tan pronto empezó. No entraré en los pormenores, porque finalmente entiendo que Dios me movió antes de un descalabro terrible que para sus efectos, no me serviría. Tengo toda una carretera que continuar para los negocios de mi casa y sin saber bien cómo se veía, durante cuatro meses tuve los peores obstáculos para simplemente andarla de la mano con los aprendizajes. La estaba caminando con todo y los obstáculos, haciendo de ellos una nada por amor al aprendizaje, poniendo todo lo demás en pausa. Estaba en paz con esa pausa a todo lo demás, por amor al Señor y suponiendo que hay mucho, todavía, que aprender para los negocios… hasta que el 18 de marzo llegó. ¿Recuerdas este blogpost? -> Pearl, la destrucción de una casa…
Si no lo has leído, te dará algo de contexto para hoy, revísalo.
¿Alguna vez has deseado que alguien, por una vez en la vida, se saliera de su camino para ir a verte al tuyo? Hoy escuché esa frase, ‘He went out of His way to find you,’ y la entendí. Me sacudió, porque la supe verdadera… tan verdadera como la mujer samaritana la vivió, ese día cuando el Señor Jesús se salió de la rutina e hizo espacio para esperarla. Jesús detuvo su día para verse con ella, y sí que la vio. Sí que la salvó, sí que le dijo todo lo que había hecho y sí que la cambió para siempre, ella nunca dejó de hablar de Él y como resultado su región lo conoció también. Qué honra, ¿no? Y qué vida. No he podido escribir bien en meses porque ha habido silencio, no mucho que explicar, o hacer frente a la vida, y ha habido aprendizaje, también; el Señor me tomó para enseñarme cosas nuevas los primeros dos meses de este año, y el tercero solamente las vi asentarse en mi vida. Cómo quiero hablar de Él todo el tiempo yo también. Abril lleva 12 días y no había conocido mayor violencia y toque de cambio en un lapso tan corto, que recuerde. No en mucho tiempo. El hombre que salió de su camino para verme hace años y lo hace continuamente, que me ha tenido que redimir de lo rota que estaba… vino recientemente a mi casa y me trajo un regalo.
¿Te imaginas cuál?
Pearl.
La marca perdida, la que ya nadie iba a poder recuperar. La borrada entre las líneas de la deshonestidad y el dolor.
Pearl.
Eso, nunca lo vi venir. Ni siquiera me lo imaginé jamás, porque sabía que era imposible… nunca, nunca me atreví a siquiera pedirlo.
¿Sabes lo que eso significa?
Te voy a recordar un Salmo: “Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla, mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.“
Mi papá se fue hace diecisiete años. Bueno, en julio se cumplen diecisiete años. Llevaba vidas de no estar, de que su corazón había dejado esta casa y a su familia, pero ese 2008 sus pies lo siguieron. Un año antes, había empezado los movimientos oscuros que nos dejaron sin Pearl. Dieciocho años después, Dios hizo cosas temibles. ‘Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo…’ es algo que no puedo olvidar de unos días para acá. Especialmente porque sé que Él apenas empieza. Si de ver victorias dolorosas alguna vez creíste haber ganado… si de ver a otros llorar tal y como lo querías, alguna vez te saciaste, temo decirte que sería mejor guardar silencio, y si en manera alguna puedes deshacer tus pasos, deshazlos. Te lo aconsejo con el corazón en la mano, porque siendo este evento el primero… temo que- sé, sé que vienen más. No por mí, no por mi casa, sino porque Dios no puede negarse a sí mismo, y Él quiere que todos lo conozcamos. El hecho de que Pearl haya vuelto cambió la dinámica en el ambiente, en la percepción del negocio, en las esperanzas que teníamos y por dolor dejamos ir, y en las que todavía guardábamos, porque cambió la jugada brutalmente, en un instante de vaciedad… el Señor devolvió y creó como solamente Él puede. ¿Te acuerdas de que hace un año mas o menos, escribía que podía verlo en la colina vecina, a pasos de la mía?
Hoy ese ya no es el caso, estoy testificando de haberlo visto acercarse y entregar esperanzas y aliento nuevos… que sé que tienen el propósito de permitirnos caminar a lugares que realmente solo Él conoce. Me asusta un poco lo que hizo, y cómo, y todo lo que implica. Pero no me asusta esto:
Que Él prometió restaurar lugares desolados. Y que mi casa, desolada, ahora empieza a verlo.
Llevo tres semanas escribiendo esta publicación; no tenemos más dinero que antes, y no hay señales de éxito terrenal; llevamos más de dos años esperando volver de un lugar que ha parecido cerrado con cerrojos de Alcázar, mucho más de dos años. Y con todo, aquí estamos, viendo lo perdido volver a ser, y lo nuevo, dando la impresión de que había esperado y crecido como sabiendo que la ayuda algún día llegaría, y que todo entraría en orden. Qué señales hay del éxito que verdaderamente importa, el que trae vida consigo.
No solamente vivimos, ni sobrevivimos, creo que estamos en aras de ver una reconstrucción, y tal vez un día pueda hablar de verla terminada… si tan solo me quedo lo suficiente.
Si tan solo me quedo lo suficiente…

-SFTS


Leave a comment