Sheltered from the storm

“Desde el extremo de la tierra clamaré a ti; cuando mi corazón desmayare. Lévame a la roca que es más alta que yo, porque tú has sido mi refugio y torre fuerte delante del enemigo." — Salmo 61:2-3

Sitio oficial de M. Y. Valencia Parroquín


El miedo

Viernes 14 de marzo del 2025.

Es impresionante lo que el miedo puede hacer y cambiar.

Los lugares en los que nos puede encerrar.

Hay un punto, un punto aterrador, que es cuando llegas al final de la línea de la desesperación… y no solo no hay regreso, sino que llegas justo a la hora a la que la estación va a cerrar.

¿Cómo puedes no tener miedo si creyendo que ibas a cierto lugar, las paradas terminaron si verte bajar? Y ahora bajas, cuando todo quedó quieto. Pero bajas porque las paradas se acabaron.

En mis figuras mentales las paradas son las oportunidades; las opciones para librarte de lo que no querías.

Si sigo intentando de aquí en adelante… solamente voy a parecer tonta. Vacía.

No quiero eso; lo que el Señor me ha dado no merece eso. Él, no merece eso. Nada de esto merece mis intentos débiles y aleatorios.

“El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.”
‭‭S. Mateo‬ ‭12‬:‭30‬ ‭RVR1960‬‬

Sí, usando figuras de Él… no quiero desparramar.

Aquí no estoy transmitiendo nada salvo mi salida de esa región de miedo en la que ya no quiero estar. Si soy honesta, son las 4:47 de la madrugada y me desperté con un poco de dolor abdominal. Ya entendí, esto que intento decir acerca de mi carácter afectándolo todo… es esto. Mi carácter temeroso, que no conoce la imagen completa, se deja tambalear cuando el malo viene a verterme esa sensación de que nada tendrá remedio. Puedo reprender a la enfermedad y escapar de la muerte… pero pasarla mal aún así cuando ese habla.

Deja todo ir. Escribí en mi primer novela. Tal vez esto es de lo que falta para poder ver mejores días porque me he levantado aún hoy, con lo que sé que son los restos de un terrible episodio de salud como los que ya les he contado.

¿Que no es lo mismo de antes? No, aquí me tienes escribiendo. Escribiendo porque me empecé a sentir aterrada y adolorida y de pronto el foco se encendió. Mi no soltar le da derecho a satanás de hacerme tambalear. Sí, en el fondo de la enfermedad, en mi caso, ha habido no solo orfandad, ni tristeza o abandono o soledad… ha habido terror. Miedo crudo. Miedo que no descansa, y no ha cesado en décadas.

Ya no lo quiero, prefiero dejar todo ir. Dejar todo caer en manos del único que puede hacerme vivir. Ya no lo quiero.

Solamente tú puedes arreglarlo, Señor Jesús.

Solamente tú puedes.

Solamente tú eres, he repetido una y otra vez aquí en el Blog.

Pero ‘solamente tú puedes’, creo que es la primera vez que me brota con más entendimiento.

Con verdad, de esa verdad que te he contado que es innegable, porque solamente despierta en ti y lo dices sin más.

“Porque mis días se han consumido como humo, Y mis huesos cual tizón están quemados. Mi corazón está herido, y seco como la hierba, Por lo cual me olvido de comer mi pan. Mis días son como sombra que se va, Y me he secado como la hierba. Mas tú, Jehová, permanecerás para siempre, Y tu memoria de generación en generación. Te levantarás y tendrás misericordia de Sion, Porque es tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo ha llegado. Porque tus siervos aman sus piedras, Y del polvo de ella tienen compasión. Entonces las naciones temerán el nombre de Jehová, Y todos los reyes de la tierra tu gloria; Por cuanto Jehová habrá edificado a Sion, Y en su gloria será visto; Habrá considerado la oración de los desvalidos, Y no habrá desechado el ruego de ellos. Se escribirá esto para la generación venidera; Y el pueblo que está por nacer alabará a JAH, Porque miró desde lo alto de su santuario; Jehová miró desde los cielos a la tierra, Para oír el gemido de los presos, Para soltar a los sentenciados a muerte; Para que publique en Sion el nombre de Jehová, Y su alabanza en Jerusalén, Cuando los pueblos y los reinos se congreguen En uno para servir a Jehová.”
‭‭Salmos‬ ‭102‬:‭3‬-‭4‬, ‭11‬-‭22‬ ‭RVR1960‬‬

No nos vas a dejar aquí, es tiempo. Aunque no sea tiempo de muchas cosas, sí lo es de entender que no nos vas a dejar aquí para que mi alma y mis ojos empiecen a ver esos cambios por los que tanto te he clamado, como el terminar de ver noches y madrugadas donde todavía me despierto como hoy… y todo adentro amenaza con doler.

Si has estado aquí hace tiempo, conocerás mi eterna letanía de cuando crecía. No soy, no puedo, no tengo. Por esto empecé a escribir hoy:

Porque noté que al brotar en mí este ‘solamente tú puedes’ refiriéndome al Señor Jesús… como hace dos o tres años me nació el ‘solamente tú eres’… estas dos verdades forman la primer parte de lo que solía ser esa letanía. Yo no. Pero Él sí. Y resulta que quiere que yo lo vea así en la crudeza de mis propios pilares, esos de los que le pedí que me salvara hace tiempo.

Solamente tú puedes.

No, no vivo para esperar la tercera, porque debe ser que vamos para allá, porque apenas empieza esta; porque quiero verlo a Él y espero en Él. Vivo para verlo a Él y comer del pan en sus manos, si me es permitido. Tomaría agua de su mismo vaso, si me lo presta… es decir, que no me importa mucho no tener lo mío si Él me da de lo suyo. Si nunca me suelta. Me es suficiente conocer su casa para vivir y llevar sus telas.

¿Me recibes, Papá? ¿Como el día del hospital?

Ya no quiero tener miedo.

“Me rodearon ligaduras de muerte, Y torrentes de perversidad me atemorizaron. Ligaduras del Seol me rodearon, Me tendieron lazos de muerte. En mi angustia invoqué a Jehová, Y clamé a mi Dios. Él oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos. La tierra fue conmovida y tembló; Se conmovieron los cimientos de los montes, Y se estremecieron, porque se indignó él. Humo subió de su nariz, Y de su boca fuego consumidor; Carbones fueron por él encendidos. Inclinó los cielos, y descendió; Y había densas tinieblas debajo de sus pies. Envió desde lo alto; me tomó, Me sacó de las muchas aguas.”
‭‭Salmos‬ ‭18‬:‭4‬-‭9‬, ‭16‬ ‭RVR1960‬‬

Solamente tú puedes, Señor Jesús. Y yo te espero a ti, renunciando a todo sinsentido para salir adelante en este mundo. Como nube oscura oscura… en algún momento se limpiarán los aires.

“Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.”
‭‭Salmos‬ ‭126‬:‭5‬-‭6‬ ‭RVR1960‬‬

Sábado 15 de marzo del 2025.

No es tan malo concentrarse en otra cosa… antes de perder el punto y salirse de lo que Él quiere. Prefiero esto aunque sea silencioso. Prefiero esto a un corazón ya fuera de foco. Tal vez lo que más miedo me daba ya lo decidí, pero tal vez es por decidirlo que un día veré algo diferente.

“Jehová me ha premiado conforme a mi justicia; Conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado. Porque yo he guardado los caminos de Jehová, Y no me aparté impíamente de mi Dios. Pues todos sus juicios estuvieron delante de mí, Y no me he apartado de sus estatutos. Fui recto para con él, y me he guardado de mi maldad, Por lo cual me ha recompensado Jehová conforme a mi justicia; Conforme a la limpieza de mis manos delante de su vista. Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, Y recto para con el hombre íntegro. Limpio te mostrarás para con el limpio, Y severo serás para con el perverso. Porque tú salvarás al pueblo afligido, Y humillarás los ojos altivos. Tú encenderás mi lámpara; Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas.”
‭‭Salmos‬ ‭18‬:‭20‬-‭28‬ ‭RVR1960‬‬

SFTS


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