Sheltered from the storm

“Desde el extremo de la tierra clamaré a ti; cuando mi corazón desmayare. Lévame a la roca que es más alta que yo, porque tú has sido mi refugio y torre fuerte delante del enemigo." — Salmo 61:2-3

Sitio oficial de M. Y. Valencia Parroquín


De la oscuridad a casa, parte 3.

Lo mismo que antes

Los días ya empiezan a durar lo mismo, lo mismo que antes.
Las fuerzas ya empiezan a regresar… mejor que antes.
Mi corazón despierta con el alba, sus latidos ya son fuertes.
Más fuertes que antes.
Ya pueden mis ojos ver la mañana, respirar el aire fresco;
aunque realmente no sea como antes.
Mi risa brilla y no estás para verlo,

que brilla más que antes.
Esa es la verdad.

Mis manos… hablan. Hablan más que antes.
Ellas cantan, también, y no estás para escucharlo.
Mis palabras… creo que han crecido, mis ojos lo ven,

y mi mente busca… al principio a ti, luego, a alguien como tú,

¿Ahora? Todo lo que tú no eres.
Todo lo que tú no tienes; mi mente busca vida,
que era todo lo que ya no quería.

Y aunque todo es mejor que antes, todavía no se me hace
costumbre creerme mis mentiras;
Porque aún te veo.
No como antes, ahora solo te veo.
Y cada que vienes, y cada que vas, todavía siento que algo me
arrancan; algo que no imaginaba, no antes.
Que estás… que no.

Que no estás como antes.

Que no estás, y aún así te veo.
Que estás a medias, un cuarto… que estás un octavo,

o menos.
Que hay un después, que me tengo que apartar, que tengo
que mirar a otro lado; dejar un espacio. Que tengo que
mirar en otra dirección, parpadear rápidamente…

Que tengo que aceptar que soy invisible,
insensible,

Que hay un después, cuando nunca creí que tendría que
pensar en un antes.

-M. Y. Valencia Parroquín

©Todos los derechos reservados


Discover more from Sheltered from the storm

Subscribe to get the latest posts sent to your email.



Leave a comment