Sheltered from the storm

“Desde el extremo de la tierra clamaré a ti; cuando mi corazón desmayare. Lévame a la roca que es más alta que yo, porque tú has sido mi refugio y torre fuerte delante del enemigo." — Salmo 61:2-3

Sitio oficial de M. Y. Valencia Parroquín


La rama, abrir los ojos, y resistir. (3/3)

3. resistir

4¡Adúlteros! ¿No se dan cuenta de que la amistad con el mundo los convierte en enemigos de Dios? Lo repito: si alguien quiere ser amigo del mundo, se hace enemigo de Dios. 5¿Acaso piensan que las Escrituras no significan nada? Ellas dicen que Dios desea fervientemente que el espíritu que puso dentro de nosotros le sea fiel. 6Y él da gracia con generosidad. Como dicen las Escrituras:

«Dios se opone a los orgullosos

pero da gracia a los humildes».

7Así que humíllense delante de Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes. 

Santiago 4:4-7

Parte de abrir los ojos también es empezar a notar cosas que antes no hacías, como que mucho de lo que añorabas; personas, lugares, y aun pertenencias o circunstancias… no son todo lo que te imaginabas. Al no serlo, realmente no puedes afirmar que habrías estado bien si te quedabas ahí. Si regresaras allá… tal vez todo dolería de nuevo, y mucho volvería a quedar sin sentido. Poco a poco todo acá ha ido tomando forma como nada allá lo hubiera podido hacer jamás si todo hubiese salido como deseaba, porque allá no estaba Dios. Mucho de esto es muy complicado cuando nos estamos rompiendo. En mi caso, ni siquiera sé si todavía estaría viva. Y hoy lo estoy, que es uno de los grandes logros de este año y todos los anteriores… y no es de mi autoría.

El asunto es que todo empezó así, rompiéndome. Por eso lo de la rama. Por eso cuando la vi sentí que un mensaje me estaba siendo dado y lo temí… por eso todo como ha sido. No porque a Dios le guste rompernos, ni siquiera lo hace Él como tal, sino que Él busca hacernos bien mientras lo buscamos y eso es doloroso en este mundo, porque nos le ponemos en completa oposición por default, y sepan que al mundo lo llevamos hasta dentro de nosotros bien escondido, con todo y su tiniebla, y Él tiene que quitarlo, limpiarnos, si realmente lo estamos buscando. De ahí, esto es lo que yo he aprendido a entender como humillarme delante de mi Dios:

Que dejarle toda mi vida, rendirle todo, todo lo que le he rendido, pecado porque quiero que nada nos separe o cosas que Él pide desde sueños y planes hasta personas, ha sido humillante porque ya no tengo de dónde tomar para avanzar si Él no me hace avanzar… a menos de que me saliera completamente de Él y directamente hacia el mundo. Pero en esta vida no hay de dos, o eres suyo o no… o lo eliges o no… no elijas nunca quedarte en medio que es lo peor. Y como resultado, solamente me queda soltar, huir, escucharlo y después confiar y esperar y creer.

Confiar en Él, esperar en Su misericordia y creer que es Bueno. Que solamente Él es y que nada fuera de Él vale… ni aunque ganáramos el mundo entero.

Así, es como resistimos al diablo porque si ese ofrece más, nosotros no lo tomamos, eligiendo al Señor aun si eso duele un momento. Aun si el momento es largo, porque mucho de lo que veo es que en sus caminos los momentos son largos, nada es instantáneo. Eso es parte de lo que me hace temer, porque, humana, débil como soy, cuanto más tarda más temo que no vaya a hacer nada cuando para ahora ya ha hecho miles de cosas. Y entonces, resistir. No sentarse a la mesa con las tinieblas, callarlas si es necesario, y resistir.

Resistir no pretendiendo solucionar todo yo, no siendo tan orgullosa como para creer que puedo, porque lo he visto solucionarlo todo cuando menos me lo espero… y Él es el mismo ayer, hoy y para siempre. Solamente Él puede dar vida en tiempo de hambre.

Resistir no volviendo a presencias o a mesas donde fui despreciada, aun si sintiera que ahora tengo algo que dar, porque si Él me sacó de allá y me salvó… yo no soy nadie para llamar hermano al que me afligía antes.

Resistir no guardando ni reteniendo faltas, perdonando, aprendiendo a olvidar en Su nombre, dejándolo sanarme aun si ello se ve feo a ratos porque la oscuridad en nosotros tiene maneras terribles de manifestarse… pero lo he visto hacerme libre cada vez. Lo he visto sanarme cada vez.

Resistir entregándole todo lo que pida aun hoy, sin importar si me empiezo a notar más allá de vacía… porque lo he visto llenarme de mil maneras más, y sin duda son más los días en los que me acuesto viendo mi copa rebosar que en los que no.

Resistir porque estoy bien como hacía vidas no había estado… tal vez nunca, y aunque no tengo todo lo que el mundo dicta necesario, lo tengo todo en Él, que adereza mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores. Qué porción, verlo todo a mi alrededor aún si me siento rompiéndome por partes a veces todavía. Tengo millones de cosas que aprender aún, pero todo lo que Él me ha mostrado hasta hoy me ha hecho volver a respirar y aunque todavía me cuesta entender cómo ser hija, al menos sé que tengo Padre; me cuesta pedir, pero tengo a Quien pedirle. Me cuesta entender, pero tengo Quien me enseñe. Soy torpe y brusca y falta en muchísimos aspectos, pero tengo Quien me refine cada día más hasta serle agradable… y soy acepta en Él, como mi mamá me insta a no olvidar jamás.

Resistir…

Ah, y ya lo empiezo a ver, resistir esperando ese futuro que Él sabe y conoce, porque esto de hoy es el futuro de cuando no tenía ni la menor idea acerca de si iba a seguir respirando o no... para Él jamás fui una carga, y si no lo entiendo, al menos puedo creerlo, y creerlo, y volverlo a creer. Y si aguzo mi mirada puedo verlo; Él es el que me sostiene y lo hará para siempre.

Resistir en la quietud donde me tiene, donde le temo, porque aun acerca de esta me ha hablado… y prefiero mil veces lo que venga de Su mano, porque ya lo dije antes:

Cómo la amo.

No puedo dejarlo, porque lo amo. Y ahora sé que me ama, y que estoy segura en Él, y nada de lo que realmente necesito me hace falta. Decir lo contrario me haría por default calificar la porción tan deleitosa que me ha dado como poca cosa y no puedo hacer eso. No puedo menospreciar lo que de Su mano viene… ya no. Eso lo hice muchos años, hoy ya no. Esto, esto que ha hecho lo es todo para mí; su cuidado, su separación, sus podas, las ramas rotas y el fruto… el aceite que tal vez comienza a salir bajo la prensa porque ahí encontré vida que es todo lo que estaba segura de que jamás tendría… o conocería.

No puedo dejarme olvidarlo, porque como esto sé que voy a ver más y por esto sé que aun si no lo hiciera… cualquier cosa fuera de Él me mataría de tristeza, por no poder verlo cerca. Sí, el mundo es muy grande y podría pensar en lo mucho que podría haber allá pero… aquí mi otro secreto…

Que una cosa sé ahora y esa tiene que hacerme sobrevivir esas lluvias y días soleados:

Que el Señor, mi Señor, arruinó todo lo que yo podía haber conocido como amor, o más bien a mí entera; en efecto no detuvo el colapso ni apagó el fuego. Pero ya no le veo el mal sentido, sino ese que dicta que si Él desapareciera de mi corazón ahora, si acaso yo lo perdiera, mi corazón dejaría de funcionar. Toda yo perdería el sentido. No me sentiría segura en lugar alguno, no volvería a sonreír, no dejaría de llorar, no volvería a vivir y jamás volvería a amar.

Eso tendría que decir algo sobre mi existencia, algo alrededor de lo cual gravitar:

que Él se ha hecho mi todo y le da sentido a todo.

Por eso seguirlo es como brincar del precipicio y hay mucho que resistir… así es como me he humillado delante de Él, porque no puedo alterar o controlar lo que mis decisiones implican o aquello a lo que me arriesgan; sino solamente confiar en Él. Todo regresa a Él. Respiro dos segundos y todo vuelve a Él. No puedo, ni quiero, vivir sin Él. Pero confío en el más bueno de todo el universo, Su amor inexplicable a hoy día.

Entonces…

Ah, si no creyese que veré el Bien en la tierra de los vivientes. Así se esfuerza y alienta mi corazón; espero en Él.

Parece que Él es mi mundo ahora.

Yeshua.

Tú eres, tú eres, tú eres.

-SFTS

PD:

Nos acercamos a fin de año y sé que estas fiestas implican más dolor que gozo para muchos. Mi corazón con cada uno de ustedes si es su caso, porque el Señor sabe que durante años ha sido el mío. Todo lo que escribo es en aras de que sepan que si Él ha podido hacer todo esto conmigo, les prometo que puede hacerlo con ustedes. Si le abren la puerta. No necesitan hacer mucho, solamente llamarlo y atender, dejarlo entrar a aderezar mesa delante de ustedes también:

Señor Jesús, Yeshua, Hijo del Dios viviente, Salvador del Mundo, Jesucristo de Isaias 53, El que estaba muerto y ahora vive, Dador de Vida, El que abre puertas que nadie cierra y cierra puertas que nadie más puede abrir, El que escudriña la mente y el corazón y paga a cada uno según sus obras, El que nos amó y está con nosotros hasta el fin, el Gran Yo Soy, el Único que es por los siglos de los siglos, por favor entra a mi vida. Te necesito.

Ciertamente no está lejos de cada uno si lo llamamos, y Él mismo dice que no en vano lo buscamos. Duele más tomar el mundo, eso yo lo sabría.

Y para terminar, miren, aquí una promesa para los que están solos, si lo buscamos:

51 Oídme, los que seguís la justicia, los que buscáis a Jehová. Mirad a la piedra de donde fuisteis cortados, y al hueco de la cantera de donde fuisteis arrancados. Mirad a Abraham vuestro padre, y a Sara que os dio a luz; porque cuando no era más que uno solo lo llamé, y lo bendije y lo multipliqué. Ciertamente consolará Jehová a Sion; consolará todas sus soledades, y cambiará su desierto en paraíso, y su soledad en huerto de Jehová; se hallará en ella alegría y gozo, alabanza y voces de canto.

Isaias 51:1-3

Llamar, bendecir y multiplicar puede tomar años, pero toda una vida con Él es un buen destino. Una buena copa.

Resiste en eso tú también.


Discover more from Sheltered from the storm

Subscribe to get the latest posts sent to your email.



Leave a comment